La liga de la desgracia mexicana
Dentro de nuestra sociedad, existen diversos sectores que conforman la clase política de nuestro país, dentro de esos mismos sectores, se integran diversos grupos que dirigen las riendas de nuestra nación, y a así, nos podemos percatar, como una minoría decide el acontecer de las masas.
Y sí de minorías en el poder hablamos, claramente se puede destacar aquellos políticos que se encuentran representado a la sociedad en un escaño popular, ya sea local o federal, lo más resaltante de esto, es que hasta entre ellos, conforman otro conjunto, comúnmente denominada la elite de la política.
De esa elite hay que distinguir a un sector en especial, que ha estado en el poder por más de 100 años, en algunos estados de la república ininterrumpidamente, en efecto, como lo está pensando, me refiero a la elite del priismo, aquel pequeño grupo y con gran poder, encabezado por el presidente de todos ustedes y de los gobernadores que representan al mismo color, que ha dado mucho de qué hablar.
Y es que, en la última generación del priismo se resalta el actuar de dicha elite política, que no es por su destacable forma de gobernar, ni menos, por el desarrollo que han logrado en su gobierno, por el contrario, ha sido por la ola de escándalos que han sido descubiertos, ya sea por corrupción, malversación de fondo, robo, narcotráfico, desvió de recursos, y un largo etcétera, etcétera.
Así podemos iniciar por quien encabeza esa elite y esta nación, Peña Nieto, quien se ha visto involucrado directa e indirectamente en diversos escándalos, como del grupo Higa y la casa blanca, a su muy apreciable nueva generación priista, los ex gobernadores de Veracruz, Javier Duarte, por el desvió de más de 48 mil millones de pesos, hoy preso en Guatemala, el chihuahuense, Cesar Duarte, prófugo de la justicia, acusado de malversación de fondos.
Roberto Borge, ex gobernador de Quintana Roo, quien está siendo investigado por desviación de recursos públicos, a esta nueva generación del PRI quien con mucha elocuencia presumió el presidente de todos ustedes, Peña, se suma, el nuevoleonense Rodrigo Medina Mora, quien actualmente se encuentra procesado. Y si del norte hablamos, hay que señalar al tamaulipeco Andrés Granier, quien está preso desde 2013.
Pero no solo se trata de desvió de recursos, sino además de aquellos que estuvieron envueltos en actos de delincuencia organizada como el narcotráfico, así tenemos al michoacano Fausto Vallejo; el gobernador de Nayarit, Humberto Sandoval, sin olvidar a Egidio Torre quien impidió las investigaciones en contra del narcotráfico en Tamaulipas.
Sin olvidar a los hermanos Moreira, a Humberto, acusado en España por Lavado de Dinero y en Estados Unidos por narcotráfico, Rubén, quien está en el ojo del huracán, por no haber actuado por los excesos de su hermano, Humberto.
Así tenemos que esta elite política, ha sido parte de las desgracias que ha padecido la sociedad mexicana. Y que, a pesar de ello, hoy el presidente nacional, del PRI, Enrique Ochoa, con el descaro que distingue a los priistas, señala que los verdaderos delincuentes políticos son otro. Lo peor, que así, muchas personas siguen creyendo en dicho partido.