LA INDIFERENCIA DE LOS POLÍTICOS ANTE LA TRAGEDIA.
Nuestro país no termina de salir de una tempestad, para inmediatamente entrar a otra trágica y dolorosa calamidad. Hace menos de un mes, estuvimos padeciendo los estragos de los huracanes que azotaron parte del territorio mexicano, que dejaron como saldo diversos daños y la lamentable perdida de dos vidas; cuando de repente fuimos sacudidos por dos terremotos, dejando cuantiosos daños en al menos ocho estados y tristemente cientos de decesos humanos.
Ante tales situaciones, y como siempre nos ha caracterizado a los mexicanos, rápidamente empezamos hace frente a los estragos de la madre naturaleza, para ayudar a nuestros hermanos de los propios y ajenos estados afectados, donde demostramos que México ante cualquier caída, inmediatamente haremos lo posible para estar nuevamente de pies.
Pero al igual que existen mexicanos, solidarios, valientes y dadivosos, existen algunos cuantos, que son indiferentes ante la desgracia ajena, o peor aún, se aprovechan de esa trágica eventualidad, para sacar provecho a sus intereses particulares, refiriéndome en particular a la clase política mexicana, sobre todo de aquellos que ostentan algún cargo de elección popular o quienes están ansiosos por ocupar alguno.
Desde los presidentes municipales, gobernadores e incluso el propio presidente de todos ustedes, en contubernio con sus respectivas primeras damas, así como algunos secretarios de estado, hasta los próximos candidatos, no desaprovecharon el momento para estar presentes y rápidamente tomarse la fotografía, así como lo lee, no desaprovecharon el momento del escenario para demostrar al resto del país, como supuestamente se solidarizan con el pueblo.
Así como yo, al igual que ustedes, no vimos alguno de estos pseudo políticos llevar consigo algún apoyo para los damnificados, no vimos que se ensuciaran las manos para ayudar a levantar los escombros, y menos vimos que desembolsaran un peso de su propio dinero, lo que, si observamos de ello, es pedir el apoyo de la población para ayudar a nuestros hermanos, si observamos como limpiaban los lugares donde iban a estar y observamos como armaban el escenario donde iban a actuar.
Lo peor de todo, es que hubo quienes tuvieron el descaro de condicionar la entrega de las donaciones, aduciendo que dicha entrega debería de darse hasta que estuviera presente alguno de esos politiquillos, del no ser así simplemente no se haría la entrega de la ayuda donada.
Al igual, hoy se está pidiendo a los partidos políticos, que el dinero que reciban para las elecciones, sea destinado para la ayuda y la reconstrucción del país, para lo cual simplemente casi nadie dijo algo al respecto, a excepción de Andrés Manuel López Obrador, quien señalo que MORENA, donará el 20% de lo que reciba dicho partido.
Ante tal comentario, rápidamente hubo respuesta de los demás partidos, sobre todo del PRI y del propio Instituto Nacional Electoral, quienes le señalaron que no podría destinar dichos recursos para ayudar, pues estaría violando la ley y del ser así sería sancionado. Para lo cual me surge esta duda, ¿de cuándo aquí el PRI y el INE, cumplen cabalmente la ley?
Hoy nos encontramos ante una catástrofe, donde lo que determina la ley no supera a las necesidades que estamos padeciendo, donde la imagen del político dadivoso no está por arriba de la escasez; donde la vanidad pública no supera a la donación anónima.